“El hombre anula en sí mismo (en forma innecesaria) la más
alta virtud espiritual, la compasión y piedad hacia los seres vivientes como él
mismo, y al violar sus propios sentimientos, se vuelve un ser cruel.”
Es increíble como los seres humanos vivimos envueltos en
preocupaciones banales; dinero, objetos materiales, fama.. Día a día estamos
más cegados, envueltos en un mar turbulento que nos impide ver lo esencial. Son
pocos quienes se cuestionan lo milagroso de esta vida, aunque no existen
respuestas certeras y concretas de lo maravilloso y lo inexplicable de nuestro
paso por este mundo, no deja de impresionarme como estamos totalmente
bloqueados. Despertamos cada mañana ¿Despertamos cada mañana? Indudablemente
hay algo más allá, algo desconocido. Tampoco sabemos que sucede después, pero
claro, tenemos miedo. No sabemos nada. No sabemos para qué, ni porque, ni quién
o qué hizo que estemos acá luego de años de humanidad. Una humanidad que va en
decadencia, donde la violencia, el dolor, las guerras y la muerte, son cosas de
todos los días. No se explica que el ser humano haya sido creado con estos
fines, a decir verdad creo que no fueron tenidas en cuenta estas reacciones,
que sólo parecen empeorar. Todos los días el universo nos da una chance de ser
mejores, de despertar, sentir piedad por el prójimo, la compasión, la
templanza, están en cada uno de nosotros y
son capaces de darnos la paz que tanto nos falta, de calmar el dolor, la
angustia y el vacío que nos persigue todos los días.
La felicidad es difícil de encontrar porque esta en todos lados, porque no es de nadie, se comparte, esta en la sonrisa de quienes nos quieren y en una caricia de mamá. La felicidad es de quien quiera apreciar el milagro de la vida más allá de las imperfecciones. Es feliz quien no se rinde, quien comprende que los malos momentos son necesarios y que nada es eterno, no lo es lo bueno y mucho menos lo malo.
.-A
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